Trabajando con Arcilla

En mi última clase de arte trabajamos con arcilla.

Trabajando con Arcilla

De todos los materiales que uso con los niños, la arcilla es definitivamente mi favorita, por lo general la trabajo con ellos y me hace sentir bien y relajada, su flexibilidad y maleabilidad me encanta. Es sucia, blanda y suave, atrayente para todas las edades.

Ofrece experiencias táctiles y kinestésicas. Muchos niños con problemas de percepción y motricidad necesitan este tipo de experiencia, los acerca a sus sentimientos. Quizás sea su misma fluidez. Es un material que se puede “borrar” y que no tiene normas claras y específicas para su uso. Es muy difícil cometer un “error” por esta razón es ideal para fortalecer el autoestima.

Mientras más experiencia tenga un niño con la sorprendente flexibilidad y versatilidad de este medio, mayor será su oportunidad de expresarse. Me resultó muy útil llevar una cajita de «herramientas» para usar con la arcilla: un rodillo de amasar, un rebanador de queso, una espátula, cortador de galletas (les encantó), un picador de alimentos con mango, un lápiz para hacer perforaciones, podemos usar cualquier otra cosa interesante de la cocina, del cajón de herramientas, o donde sea. Mientras más inadecuado parezca el utensilio (es decir, no diseñado específicamente para trabajar la arcilla), mejor.

La mayoría de los niños se aficiona fácilmente a la arcilla (terminó la clase y no se querían ir) pero de vez en cuando hay uno que teme a la húmeda y “sucia” masa que representa para él este material, sin embargo cuando vió todo lo que sus compañeros estaban creando desde juegos de té, frutas y pokemones, rápidamente se adaptó.

Y así mis 2 horas de clases pasaron volando les encanto tanto que dedicaré más clases a este maravilloso material.

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